Punto 8. La casa ceretana

PUNTO 8. LA CASA CERETANA

Se a podido identificar dos tipos de fincas ceretanas a partir del tamaño que tenían. Las casas que se adosan a la muralla meridional son de mayores dimensiones, con unas superficies que estarían entre los 65 y 75 m2, mientras que los de levante oscilarían entre 40 y 50 m2. En muchos casos se observa una clara proporción de 1:2 en la construcción, con una largada dos veces superior a su anchura. O también una relación de 1:√2. Son patrones métricos bien propios del mundo ibérico.

Todas las casas estaban compuestas por dos estancias, una delantera y la otra trasera. El primer espacio correspondía a una antesala y probablemente estaría al aire libre o semi-cubierta a partir de porticadas. Presenta una superficie cuadrangular de entre 30 y 40 m2 (una quincena a la zona de levante) y se trataría de un patio poli funcional, donde se desenvoluparían labores de cocina y almacenaje, sin descartar unos usos de carácter más artesanal o de estabulado para los animales pequeños. La segunda estancia, adosada a la muralla, devenía la sala de habitación. Era de planta rectangular y tenía una superficie mediana de unos 30m2 (20m2 por las de levante), estando compartimentada en pocos casos. Es en esta estancia donde se organiza la vida domestica y familiar, siendo la sala de reposo, de cocina y de consumo de los alimentos, y también donde se desenvolupan algunas actividades de tipo económico como el tejido, la molienda o el stock de alimentos. La chimenea es devenía el elemento principal de la estancia. Se podía situar en cualquier lugar y servía para dar luz y calor, y para cocinar alimentos. También se hacía servir en ciertas liturgias y rituales de tipo familiar o colectivo.

Los muros estaban hechos con un sócalo de bloques de piedra y un recrecimiento de tapia. Las puertas ubicadas al lateral de la fachada, consisten en unas aperturas de entre 1 y 1.3 m  de ancho con una solera de pequeñas losas de pizarra. El techo estaría hecho con un envigado de madera, ramaje  y una capa de tierra prensada para impermeabilizar-lo, siendo probable que fuera una estructura con pendientes pronunciadas. Un sistema de soportes de madera uniformemente distribuidos por el perímetro de la sala ayudaban a sustentar el techo,  los suelos y el pequeño mobiliario. Por lo que hace al nivel de uso, se elaboraba con una simple capa de tierra prensada.