Punto 7. El campo de silos

PUNTO 7, EL CAMPO DE SILOS

Durante la fase ceretana del yacimiento, a la parte occidental del espacio público central hicieron un campo de silos, ósea un campo de almacenaje masivo.

Durante el siglo IV aC aun no existía el campo de silos, y los silos se ubican dentro de las casas. En este momento presentan una sección cilíndrica de 1,5 – 1,8m de diámetro y finalizan con un hondo de 1,2 – 1,3m, con una capacidad mediana de dos metros cúbicos. A partir de la segunda mitad del siglo III aC se empiezan a ubicar al exterior de las fincas y son un poco más grandes, consiguiendo un hondo de 1,7 – 1,9 metros y una capacidad de hasta tres metros cúbicos. Y durante la primera mitad del siglo II aC los silos definitivamente se concentran en un solo espacio. Ahora los silos ya conseguirán un diámetro de 2 metros y un hondo de 2,7 – 3 m, conformando unas capacidades de 4-5 metros cúbicos.

Curiosamente una gran parte de los silos se amortizaron con las reformas de a mediados de siglo II aC. Así es probable que en la fase republicana el modo de almacenar grano se realizaría en almacenes específicos, o bien que se concentrara en algún otro asentamiento especializado en tal efecto.

Un silo es un deposito excavado en el subsuelo natural, de boca circular y perfil más o menos globular, que servía para almacenar productos, básicamente cereales.. Una vez lleno se tapaba la abertura, ya fuese con una gran losa de piedra (cobertin) o con una simple cama de tierra y paja. Después que se consumiera el poco oxigeno que había quedado en el interior, la humedad y temperatura constante de la cavidad aseguraban la conservación del producto evitando que este germinara.

El almacenamiento de productos agrícolas a gran escala respondía a la voluntad de guardar semillas para plantar al año siguiente, a una preocupación por tener reservas alimentarias delante de una mala cosecha, i/o a la simple acumulación de los excedentes para poder comercializar con ellos.