Punto 4. Los grandes edificios ibero romanos, el edificio II.

Punto 4. Los grandes edificios ibero romanos, el edificio II.

A mediados del siglo II aC el antiguo poblado ceretano sufrió profundos cambios urbanísticos, transformándose en un centro de poder y control territorial, y evolucionando hacia un poblado fortificado e grandes edificios. En algunos casos estas construcciones tenían una funcionalidad especifica, como el Edificio III, de carácter simbolico-reigioso, o el Edificio IV, centrado en la producción metalúrgica; pero en otras ocasiones esta era más bien de tipo residencial y productiva como es el caso de el Edificio II.

Consiste en un recinto alargado de planta irregular, que en buena medida aprovecha las estructuras de tres de las antiguas casas ceretanas. Las nuevas paredes construidas son de 45cm de grosor y tienen la longitud equivalente a la pértica. El Edificio ocupa una superficie total de 203 m2 y está dividido en 2 partes.

  • La parte o cuerpo meridional: formada por tres estancias intercomunicadas que mantendrían la misma superficie que en la fase anterior, sustentando cada una un piso superior. A la más ponentina es donde estaría la entrada del Edificio. Todos los suelos de circulación se conseguían a partir de una cama de tierra batida, y las cubiertas eran echas mediante un envigado con ramaje encima. En estos espacios se desenvoluparían básicamente funciones de tipo residencial y de soporte a la producción.
  • La parte o cuerpo septentrional; consistía en un gran patio que ocupaba una extensión de cerca de 100m2. La única compartimentación era una pequeña estancia alargada situada a levante. A su lado existía una gran balsa recortada en el terreno. Estaba delimitada en tres de sus lados por otras paredes de piedra que solo dejaban el acceso libre por migjorn. Esta era la única parte del patio que restaría cubierta.

La balsa es un gran círculo recortado de 4.5 por 3.5metros, con un hondo de mínimo 5 metros. En su interior se podría almacenar agua, nieve o hielo, todos ellos recursos naturales muy abundantes en tierra ceretana. La nieve y el hielo, a parte se ser una reserva de agua, eran elementos muy preciados por su efecto e conservación de alimentos, pero también en las altas esferas sociales ya que es bien conocido el gusto en la sociedad romana para las bebidas frías. La extracción del contenido se realizaría a partir de un sistema de grúas y poleas, el contrapeso de las cuales muy probablemente estaba ubicada a la zona central del patio.

 

Ilustración en color: Perspectiva axonometrica de Edificio II, con visualización parcial en su interior.